El kiki y el michelín, aplicaciones macroeconómicas.
Monday, 28 de November de 2005 a las 18:40:09
Los preservativos y la cirugía estética entrarán en el IPC en 2007. (Extraído de DiariDeTarragona.com).
Pues sí, esta mañana lo he oído en la radio de refilón pero no le he hecho caso porque creía que era uno de esos programa mañaneros de cachondeo, pero me he puesto esta tarde a buscarlo en Internet y ! sorpresa ¡, es cierto.
Os pego algunos párrafos de la noticia que he sacado de la dirección que arriba os indico.
"A partir de enero de 2006 se quieren modificar aquellos productos y artículos que empiezan a quedarse obsoletos, que tienen un menor peso entre los consumidores y dar entrada a aquellos que, por su demanda, reflejan mejor la realidad del mercado y los hábitos de los consumidores.”
”La lubina, el salmón ahumado, los ajos, la piña, las gominolas, los preservativos, los potitos, los cacahuetes, el pacharán, el ron y la cerveza de importación han disparado en los últimos años su consumo en España y pasarán a formar parte de los 500 artículos estrella que integran el Índice de Precios al Consumo (IPC).".
“Por primera vez, para hacer el cálculo inflacionario de cada mes, Estadística tendrá en cuenta también lo que cuesta la consulta de un homeópata, la visita a un fisioterapeuta, una operación de cirugía estética o miopía, el precio de una hora de trabajo de una cuidadora de niños, una bicicleta estática -ahora se toman las bicicletas normales-, y algunos tipos de fertilizantes.”
“En el IPC que rige desde hace cinco años salieron, por ejemplo, de la cesta de la compra artículos como el brazo de gitano, la gallina -se come mucho más pollo, pero se hacen menos caldos-, los riñones de cerdo, las alubias...”
Amigos he de confesaros que yo ya había notado, efectivamente, que se consume menos caldo de gallina y se comen más pollas … ¡ Perdón ! pollos, pero para no provocar el pánico social os oculté el dato. Ruego me perdonéis por haberos mantenido en tan oscura ignorancia.
Aprovecho para lamentar sinceramente, que el “brazo de gitano” sea expulsado tan vilmente de la lista (execrable manifestación de xenofobia) y que tan castiza forma de pedir una cerveza mediante vocablos tales como: “caña”, “birra”, “tubo”, “quinto” o “tercio” sea sustituido por: “Me pones una “Jaindereberg”, o .... una: “Vudgueisir” o cualquiera otro extranjerismo contaminante.
Por último, haceros notar hermanos, que esta medida a la larga favorecerá la tan cacareada política del ayuno y la abstinencia, dado que si la economía va mal (y antes o temprano lo irá) se pedirá “moderar el consumo”, es decir pegar menos kikis (con condón) y comer menos lubina, gominolas y piñas para reducir perímetros y consecuentemente no abusar de las liposucciones.
Ya lo dice el refrán: “Mantenla dentro de la bragueta si no quieres que suba tu hipoteca”.
Bo.
Os pego algunos párrafos de la noticia que he sacado de la dirección que arriba os indico.
"A partir de enero de 2006 se quieren modificar aquellos productos y artículos que empiezan a quedarse obsoletos, que tienen un menor peso entre los consumidores y dar entrada a aquellos que, por su demanda, reflejan mejor la realidad del mercado y los hábitos de los consumidores.”
”La lubina, el salmón ahumado, los ajos, la piña, las gominolas, los preservativos, los potitos, los cacahuetes, el pacharán, el ron y la cerveza de importación han disparado en los últimos años su consumo en España y pasarán a formar parte de los 500 artículos estrella que integran el Índice de Precios al Consumo (IPC).".
“Por primera vez, para hacer el cálculo inflacionario de cada mes, Estadística tendrá en cuenta también lo que cuesta la consulta de un homeópata, la visita a un fisioterapeuta, una operación de cirugía estética o miopía, el precio de una hora de trabajo de una cuidadora de niños, una bicicleta estática -ahora se toman las bicicletas normales-, y algunos tipos de fertilizantes.”
“En el IPC que rige desde hace cinco años salieron, por ejemplo, de la cesta de la compra artículos como el brazo de gitano, la gallina -se come mucho más pollo, pero se hacen menos caldos-, los riñones de cerdo, las alubias...”
Amigos he de confesaros que yo ya había notado, efectivamente, que se consume menos caldo de gallina y se comen más pollas … ¡ Perdón ! pollos, pero para no provocar el pánico social os oculté el dato. Ruego me perdonéis por haberos mantenido en tan oscura ignorancia.
Aprovecho para lamentar sinceramente, que el “brazo de gitano” sea expulsado tan vilmente de la lista (execrable manifestación de xenofobia) y que tan castiza forma de pedir una cerveza mediante vocablos tales como: “caña”, “birra”, “tubo”, “quinto” o “tercio” sea sustituido por: “Me pones una “Jaindereberg”, o .... una: “Vudgueisir” o cualquiera otro extranjerismo contaminante.
Por último, haceros notar hermanos, que esta medida a la larga favorecerá la tan cacareada política del ayuno y la abstinencia, dado que si la economía va mal (y antes o temprano lo irá) se pedirá “moderar el consumo”, es decir pegar menos kikis (con condón) y comer menos lubina, gominolas y piñas para reducir perímetros y consecuentemente no abusar de las liposucciones.
Ya lo dice el refrán: “Mantenla dentro de la bragueta si no quieres que suba tu hipoteca”.
Bo.











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